sábado, 13 de julio de 2013

Peritonitis Infecciosa Felina (PIF)


Cada gato aquejado de PIF, o con un principio de PIF, lo ha contraído por efecto de una situación de estrés que ha causado la mutación del coronavirus a un virus de PIF en el interior mismo del animal. Así es como un gato contrae el PIF, que resulta ser, por tanto, una enfermedad derivada del estrés, no contagiosa, una mutación del coronavirus DENTRO del gato a una forma virulenta de virus del PIF. Ahora bien, por lo general  nos referimos a una situación de CONTINUO ESTRÉS en el gato, no a un episodio concreto y determinado. El PIF también es extraño porque, en realidad no se contagia a otros gatos. El coronavirus es contagioso, se comporta como un virus normal y causa diarrea si ataca fuertemente. Pero no es contagioso, ha de mutar en el interior de un gato que tiene PIF. Por consiguiente, en un gato que contrae PIF pueden existir muchos o pocos corona virus, pero sólo una gran cantidad de estrés puede causar que el coronavirus haya mutado en PIF y se declare una Peritonitis Infecciosa Felina. Si bien el virus está en la saliva del animal, no hay peligro de contagio directo, o , mejor dicho, el mero hecho del contagio no determina el desarrollo de la enfermedad, pues ese virus ha de mutar posteriormente en el interior del animal, y sólo lo hará en el caso de que exista cierta predisposición. No es necesario por tanto aislar a un gato con PIF, ya que no puede contagiárselo a otro gato cuyo sistema inmunológico imposibilite la mutación.




LAS DIEZ PREGUNTAS QUE SIEMPRE QUISO HACER SOBRE EL PIF Y SUS POSIBLES RESPUESTAS:

¿Es necesario aislar a un gato enfermo de PIF?
NO. Como muestran los más recientes artículos sobre el tema, por ejemplo:
http://www.cfainc.org/health/FIP.html
La transmisión del PIF por contagio directo, de gato a gato, es muy rara. Como hemos explicado anteriormente, es un coronavirus que ha mutado en el interior del gato. Si aislamos al animal, lo único que conseguiremos es aumentar su estrés, que ha sido la causa de la enfermedad. Y se trata de conseguir reducir al mínimo cualquier situación estresante para el gato.

¿Puede ser un síntoma la descarga ocular?
Si, pudiera serlo, pero también de cualquier otra enfermedad felina, como un catarro, clamidias, herpes o calicivirus. Se trata de evaluar las condiciones generales del gato, y las infecciones oculares no son nunca un síntoma concluyente para diagnosticar PIF.

¿Es fiable el test PCR en un diagnóstico de PIF?
Sólo en las autopsias, pero nunca debe utilizarse como test de rastreo. Lo más adecuado es emplear un FIP-7B-ELISA. Véase:
http://members.home.net/trottero/FIPV.html
En todo caso, no basta con que un test indique la existencia del virus: hay que tener en cuenta una serie de signos clínicos y realizar algunos análisis de sangre.

¿Cuáles son los síntomas más evidentes del PIF?
Disnea, letargia, retención de líquido en pleura, peritoneo...Fiebre y pérdida de peso.




¿Qué otras pruebas (aparte de un ELISA) debo realizar a un gato que parece haber desarrollado PIF?
Hemograma: análisis de SGPT, arginasa, SGOT, globulinas, proteínas totales y fibrinógenos; fórmula leucocitaria completa (aumentan los segmentados). Y un análisis de orina.

viernes, 12 de julio de 2013

América



A pesar de los esfuerzos, he intentado alimentarla con jeringuilla, biberón, con una gata lactante, hemos estado en el veterinario pero para esta pequeña muy débil ya no llegamos a tiempo, al menos murió al calor de una familia tanto felina como humana. Quiero daros las gracias a todos por vuestros ofrecimientos y colaboración y especialmente a Ana y a su preciosa familia. Gracias a todos!

viernes, 28 de junio de 2013

Baco





Baco ya goza de su nuevo hogar, con jardín por supuesto porque no sé si os acordareis pero no se adaptaba a los lugares cerrados, compartirá su espacio con tres gatos más y tres perros, una gran familia amante de los animales, el paraíso para cualquier felino, me alegro mucho, desde aquí mi agradecimiento a quiénes le han dado esta segunda oportunidad.

miércoles, 26 de junio de 2013

Hada



La expresión de su cara es la de una dura vida en la calle, como podéis ver se encuentra muy delgada, Hada come bien y se está reponiendo poco a poco. Es toda dulzura y bondad, si venís a conocerla os llenará de mimos y ronroneos. Espero encontrarle pronto el lugar que se merece.


martes, 25 de junio de 2013

Fénix



Este pequeño fue encontrado junto a su hermano ya muerto, con esfuerzo y lucha por su parte pude sacarlo adelante. De ahí su nombre, elegido por su dueño. Afortunadamente ya disfruta de un precioso hogar en compañía de otro gato, Batman, ¡muchas gracias!.

domingo, 16 de junio de 2013

Rubi



Ha sido felizmente adoptada por una familia encantadora, gracias a todos los que habéis colaborado para que saliera adelante.

lunes, 3 de junio de 2013

¿Qué son y para qué sirven las feromonas?




Tanto el perro como el gato tienen un sentido del olfato mucho más desarrollado que el nuestro y como consecuencia, la comunicación olfativa (es decir, utilizando olores) es muy importante para ellos. La comunicación olfativa se realiza mediante feromonas. El término "feromona" se utilizó por primera vez en 1959 y se define como una señal química secretada por un individuo y que desencadena una respuesta en otro individuo de la misma especie. Dicha respuesta puede ser un cambio de conducta o un cambio en la fisiología del animal. Sólo son necesarias cantidades muy pequeñas de feromonas para desencadenar la respuesta. A diferencia de lo que ocurre con los olores, las feromonas no son percibidas de forma consciente y tampoco se produce el fenómeno de adaptación que es característico de los receptores olfativos y que hace que, al cabo de un tiempo, dejemos de notar un determinado olor. 

Las feromonas se eliminan al medio externo con la orina, las heces, las secreciones vaginales, la saliva o las secreciones de glándulas cutáneas especializadas. El gato doméstico tiene glándulas cutáneas productoras de feromonas en la cabeza y en los espacios interdigitales, entre otras localizaciones. Las feromonas son percibidas por la mucosa olfatoria y, muy especialmente, por un órgano especializado que se llama órgano vomeronasal. Muchas especies de mamíferos manifiestas la conducta de flehmen, que consiste en alzar la cabeza, retraer el labio superior y abrir la boca, inhalando aire. La conducta de flehmen facilita el transporte hasta el órgano vomeronasal de sustancias disueltas en la saliva mediante un mecanismo de succión.




Algunas de las feromonas más importantes del perro y el gato son las siguientes:

Feromonas apaciguadoras
Se han descrito en muchas especies de mamíferos, incluyendo el perro y el gato. Se trata de feromonas producidas por la hembra lactante en glándulas cutáneas situadas entre las dos líneas de mamas. Las feromonas apaciguadoras tienen un efecto tranquilizante.

Feromonas faciales del gato
El gato dispone de glándulas productoras de feromonas en la parte lateral de la cabeza (glándulas temporales), alrededor de la boca (glándulas periorales) y en la cola (glándulas caudales). Al frotar la cabeza contra un objeto, el gato deposita en él la secreción de las glándulas periorales y temporales. En ocasiones, dicha secreción es depositada sobre otro animal. Los machos adultos tienden a frotar su cabeza contra objetos u otros animales más frecuentemente que los animales inmaduros o que las hembras que no están en estro. Según parece, la secreción de las glándulas cutáneas de las hembras proporciona información acerca de su estado de receptividad sexual. Las feromonas faciales del gato son especialmente interesantes en etología clínica. En efecto, dichas feromonas constan de varias fracciones y una de ellas -la denominada fracción F3- tienen efectos calmantes y se utiliza con éxito para corregir problemas de comportamiento causados por una respuesta de estrés. Más concretamente, las feromonas F3 se utilizan sobre todo para reducir el marcaje con orina y con las patas delanteras y para facilitar la adaptación del gato a un entorno nuevo.